Valeria Salazar cerró un megacontrato de 300 millones desde el paritorio. Pero tras dar a luz, la empresa la despidió por ausentismo, le robó su comisión de 5 millones y la multó. Aún débil, pero con el apoyo del inversor Alejandro Luna, fundó su propia firma para enfrentar a su jefe y a su aprendiz. ¿Logrará destruir a quienes la traicionaron?