Evan, huérfano mitad vampiro, amaba a las trillizas Vera, Olivia y Natasha, pero las mentiras de un rival las volvieron en su contra. Con el corazón roto, acepta su herencia vampírica y asciende al trono junto a la reina que sí lo ama. Cuando ellas descubren el engaño, el arrepentimiento llega demasiado tarde.